El fiasco Lledó ha acabado de una vez por todas con un mito que se perpetúa en política, aquel que dice que es la hora de representantes jóvenes, preparados y, mejor todavía, si son mujeres. Ninguna de las tres cualidades ha superado a sus defectos: el Ayuntamiento de Villena funciona como ella toma decisiones, de manera impulsiva y caótica; de noche y con las luces apagadas.
La desastrosa gestión del pasado Pleno Municipal ha puesto, de paso, una puntilla casi final a otro mito: el del político Mesías, esa fantasía consistente en figuras redentoras que con su mera apariencia en la poltrona garantizan el triunfo y el progreso. ¡Cuántas ilusiones rotas desde las pasadas elecciones!.
No está siendo Celia Lledó la alcaldesa que Villena necesitaba. Aún teniendo el viento totalmente a favor, una mayoría absoluta histórica en este pueblo, un maná de millones procedentes del Plan E y una ciudad socialmente en calma, con plataformas y palmeros en letargo; aún a pesar de todo ello, Celia Lledó ha sido incapaz de evitar todas las calamidades que ha ido creando su descontrol del Equipo de Gobierno.
Era esta la semana de la Feria del Campo, una iniciativa empezada por un gobierno municipal del mismo signo, un acicate económico que cada día resulta más necesario para esta ciudad,… pero de ella apenas se ha hablado fuera de aquí. El interés estaba en otro lugar: entre la Seguridad Social y el Banco Popular, también entre el Salón de Plenos y el despacho de Alcaldía.
En un lado del cuadrilátero un incidente puntual, quizás fortuito, y al otro, en la Casa Consistorial, una actitud general y constante de desprecio hacia el que debe ser el auténtico trabajo de un gestor público. Un interés desmedido por mirar y evaluar lo que hace el otro antes que la labor propia. Una lamentable pérdida de tiempo. Una pena. Un desperdicio.
Este es un Ayuntamiento que no cumple con sus obligaciones. Un consistorio sin Presupuesto, un equipo sin gobierno, unos concejales sin competencias, unas necesidades sin partidas. Parecen empeñados en un pueblo sin destino.
De un barco roto no salen dos naves, sino un naufragio, y a Celia Lledó no parece preocuparle que entre tanta agua. Se dedica a camuflar el hundimiento con más papel, con más comunicados de prensa surgidos de un gabinete nepótico, baldío y engullidor de dineros. Una inutilidad.
Muchos mitos rotos en tan poco tiempo y con tan difícil arreglo. También ha caído otro: el del activo tejido social de nuestro entorno. En los momentos más difíciles, en los tiempos más duros, cuando más ayuda municipal están precisando, su voz no se oye como antaño. Su rugido es ahora nota de prensa, sus lamentos de puertas para dentro. Nos puede la tristeza de años pasados, cuando toda iniciativa parecía tener color. Entonces propondremos otro mito, uno más mundano: que un pueblo tiene el gobierno que nos merecemos. Y eso no es culpa de Celia.
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Septiembre 26th, 2009 at 15:17
Gran artículo, J.A. creo que refleja a las claras el sentimiento de cualquier villenero (o villenera, claro) que tenga su preocupación puesta en Villena, sea del color político que sea.
Septiembre 26th, 2009 at 22:50
Lo peor de todo esto, con mucho, es la desesperanza. El hartazgo con todos los que participamos en política, el hastío a la hora de proponer y participar. Necesitamos vitaminas urgentemente.
Septiembre 27th, 2009 at 8:00
En todos los sitios hay problemas, eso está visto. Pero no: la desesperanza nunca debe vencer. Por cierto hoy sale una carta en Información al respecto: http://www.diarioinformacion.com/servicios/cartas/cartaLector.jsp?pIdCarta=25913&pRef=2009092700_0_0__Cartas
Septiembre 27th, 2009 at 21:47
MOlt bé JA, molt bé.
Pero sumamos esperanza. Vaya que sí. Y algo más de rebledía
saludos
Septiembre 28th, 2009 at 8:48
¡Ánimo Vecinos! En nuestras ciudades parecemos no tener suerte con los que pretenden gobernarnos. Falta de soluciones, de iniciativas… y sobra de improvisación, desgobierno y malos modos. Al menos en Villena abogásteis por el cambio aunque no saliera bien. Y todo esto, como bien dices, cuando todo el tejido social y económico de la comarca se desmorona… Pero, como en otras ocasiones, ¡no hay mal que cien años dure!
Un yeclano.
Septiembre 28th, 2009 at 21:32
Yo creo que ahora mismo en este mismo momento lo que hace falta es que las arrancas de caballo de los 5 no sean paras de burro, que le tiren lo que hay que tener y que hagan una mocion de censura. Muerto el perro….