Hace justamente un año, aprovechando jornadas de mucho-muchísimo trabajo en Fogueres de Sant Joan nos pegamos un inesperado homenaje en Azahar, el restaurante que Paco Ramón, antiguo jefe de sala de Delfin y Maestral, ha montado en Benalúa.
Había mucho y bueno sobre lo que elegir, pero a mí me dio un ataque de nostalgia villenera y decidí pedirme en Alicante, a las 3 de la tarde de un día a finales de junio, un arroz con pata. Estaba bueno, la pata bien limpita, pero leñe, no tenía el toque del de mi abuela.
Comimos más que en un almuerzo festero pero por supuesto quedó espacio para los postres y licores. Es ahí cuando llegó el Dolç de Mendoza, un vino dulce del recopón, contundente y, para mí, un tanto empalagoso.
Enrique Mendoza elabora vinos estupendos, seguramente los mejores de Alicante, pero creo yo que en el departamento comercial han metido a alguno de los que trataban de vender las casas de Villena Hills. Eso o el responsable de marketing no ha pasado de Biar, se cree que en Villena no nos trabamos con el valenciano y confunde la rasca que pega en invierno con la brisa marina. Me explico.
Atiendan a la acertadísima descripción que aparece en la contraetiqueta (está la foto para comprobarlo): “Este vino es el fruto de unos viñedos que viven en el corazón de la cálida comarca del Alt Vinalopó. Cada tarde los viñedos de esta zona reciben la agradable visita del Mediterráneo, que llega hasta ellos trasformado en una refrescante brisa“.
Desde aquí un consejo al responsable de la bodega: Enrique, salvo al catador, no dejes que en horas de trabajo tus empleados prueben el género.
RSS de entradas 
Junio 25th, 2009 at 11:26
Jajajaa, que bordasooo! Pero claro: tienes toda la razón, el Alt Vinalopó tiene otros méritos, pero la brisa no es uno de ellos. No.
Y lo otro: es un pecao comer por ahí lo que tan bién nos hacen en casa (siempre habrá un detalle diferente que nos hace añorar la comida de casa de toda la vida).
Junio 25th, 2009 at 12:52
Joder, ese tío/a no es que no haya pasado de Biar, es que no ha llegado ni al Portichol (o al Pla de Xirau si viene por la autovía de Castalla). La definición exacta sería “ese puto aire que en invierno te hiela las pestañas y en verano derrite las piedras”.
Tendré que probar el Dolç de Mendoza este antes de recomendarlo, que no me fío de lo que pueda decir gente que hace gazpachos de pescao*.
*Yo por lo pronto, como protesta ante este sacrilegio, hice una fideuà de magro.
Junio 25th, 2009 at 14:45
Elkiko, a veces hay que probar lo que hacen por ahí para valorar lo que comes en casa (cari, si estás leyendo estás líneas, interprétalas correctamente o, al menos, de la manera menos lesiva para mi integridad).
Javi, lo de los gazpachos de mero no problem… pero esa insistencia de alguno en que el auténtico y primigenio “gazpacho” es el andaluz, no. Una cosa es una sopa fría y otra un plato recio, gallardo, contundente y sabrosón. También en verano. Que no se diga.
Junio 25th, 2009 at 15:58
Buenooooo! el gazpacho de mero sólo lo he probado una vez (mi hermana lo hizo) y es la cosa más deliciosa que he probado.
Junio 25th, 2009 at 16:09
Tomen nota:
Batiste (Santa Pola).
Triángulo Pepe: Fideuà, Gazpacho de Mero y Arrós Negre.
12 Euros (mínimo 2 personas).
Pa empujarlo: 6 gambas rojas y una botela de Albariño.
Lo más grande.
Junio 25th, 2009 at 17:47
¿Fideuà de marisco o de magro?
No dudo del sabor de los gazpachos de pescao, al fin y al cabo los gazpachos son pan mojaico en salsa, pero a lo campero, y si la salsa está buena, estarán buenos. Pero si les dejamos atacarnos de esa forma… ¿qué será lo próximo? ¿el triguico de rape? ¿longanizas de morralla con boquerones al montón y hueva frita? ¿gachamiga hecha con (nutritiva y energética) harina de pescado? piénsatelo, Juan Ángel, que el estómago no te nuble la el entendimiento…¡¡¡el mejor plato de pescao, arroz empedrao!!!