Archivo para 23 de Agosto de 2008

No te engañes, diga lo que lo diga Marx, los principios de cada uno no se cambian: simplemente es que no te conocías bien. La vida es elegir, establecer prioridades incluso entre materias compatibles: ¿compromiso o éxito?, ¿amistad o negocio?, ¿sexo o amor?.

Luis es un buen amigo, un fiera en su tema, sociología, y conocido militante ecologista. Se ha ganado la vida como encuestador, pero lo que de verdad se le da bien son los planes de comunicación: estudia gentes, lugares y condiciones para después marcar recetas publicitarias. Sus clientes, claro, no suelen ser asociaciones y mecenas. El dilema llegó junto a complicado reto laboral: cambiar la imagen pública de una mastodóntica promoción inmobiliaria con campo de golf anexo. Luis se planteó dos sencillas preguntas: “¿quiero hacerlo?, ¿debo hacerlo?”.

Otra. Cuentan que Alemania es un país organizado y tenaz, pero no basta sólo con eso. La locomotora alemana a veces deja de tirar y ellos, los teutones, también sufren. Hace unos años a las poblaciones de la zona minera e industrial del Rhur se les ofreció un difícil dilema: acabar en buena medida con el paro gracias a la instalación de una gran fábrica de armas. Para algunos no hubo problema en el debate, para otros sí: “¿queremos hacerlo?, ¿debemos hacerlo?”.

Otra más. Jesús Neira sigue en coma tras el derrame cerebral que le produjeron los golpes cobardes de un energúmeno, Antonio Puerta, que antes se había estado empleando con su pareja. Jesús medió en la agresión y recibió la peor parte. En menor medida, pero también en muchas ocasiones, nos hemos encontrado en situaciones similares. Ante el dilema de intervenir para frenar la violencia, dos preguntas: “¿quiero hacerlo?, ¿debo hacerlo?” .

La última. Se organiza en Villena un ansiado concierto con Krakovia e Ingresó Cadáver al frente del cartel. La iniciativa, necesaria, se adereza con una trampa publicitaria. Se convoca a los interesados a una plaza de toros portátil no con el ánimo de ofrecer música, sino propaganda sobre un futuro recinto. No hay duda: si se llena, al día siguiente contarán que hace falta una más grande. Si no se completa el aforo, se precisará que una plaza fija hubiese atraído a más gente y quizás a otros grupos.

El dilema no viene por parte de aquellos que fuerzan la situación para reavivar el fuego político, ellos lo tienen claro, el conflicto está entre aquellos que quieren apoyar a nuestros grupos pero no comulgan con la fullería impuesta. El conflicto, como no, también se plantea en parte de los convocados a tocar esa noche. Por un lado las ganas de actuar ante los que te siguen y quieren, por otro participar voluntariamente en una maniobra partidista. Ante el aprieto, mucho más liviano que alguno de los ejemplos expuestos, las dos preguntas: “¿quiero?, ¿debo?”.

La noche del 29 de agosto, seguramente, lo pasaremos bien y sin debate, pero quizás al día siguiente también nos plantearemos, como siempre que contemplamos el dilema ajeno, ¿qué habría hecho yo?. Es una estupenda manera de empezar a conocernos.

Artículo publicado en Villena.net el 15 de agosto de 2008

Comments No hay comentarios »